El lavado de las masas está ampliamente facilitado con la utilización de la técnica bimanual. Se introducen las cánulas de irrigación y de aspiración Duet@ de 20 G dentro de la cámara anterior y se emplea la cánula de aspiración debajo del colgajo anterior de la capsulorrexis para aspirar las masas corticales. La aspiración se realizará por acercamiento progresivo tras colocar la sonda de aspiración en posición de oclusión movilizando las masas aspiradas hacia el centro del saco capsular.
Tras haber realizado el lavado de las masas en la mitad opuesta a la puerta de entrada de la sonda de aspiración, se invierten las cánulas entre ambas manos para realizar el lavado de las masas en la otra mitad. De este modo, la ablación de las masas situadas debajo de las incisiones corneales ya no plantea ningún problema laborioso, incluso en caso de rexis estrecha.
Cuando un fragmento de epinúcleo tapone el orificio de aspiración, el operador recurrirá a la sonda de irrigación para reducir ese fragmento y facilitar la continuación del procedimiento.

El pulido de la cápsula posterior podrá practicarse cómodamente con determinadas sondas de aspiración con extremidad rugosa y con un caudal de aspiración bajo.
Hay ciertos operadores que recomiendan el pulido de la cara posterior de la cápsula anterior restante a fin de retrasar la opacificación capsular posterior secundaria. En realidad, esta maniobra parece no tener ningún efecto demostrado, incluso puede provocar ciertas complicaciones, como pequeñas desinserciones zonulares en caso de aspiración excesiva.
Tras la implantación intrasacular, la irrigación – aspiración del producto viscoelástico se practica por la parte posterior del implante levantando la óptica con la sonda de irrigación y deslizando la sonda de aspiración, con el orificio hacia arriba, debajo de la misma.
La intervención finaliza con la ablación del producto viscoso intracamerular. La preservación de las microincisiones permitirá la ablación eficaz del viscoelástico debajo del implante y en la cámara anterior manteniéndose con el globo cerrado hasta el final de la intervención. Hay que tener presente en todo momento retirar de la cámara anterior la sonda de aspiración antes de la sonda de irrigación.
El colapso de la cámara anterior causa lesiones endoteliales y ruptura capsular posterior. Se produce en caso de incisiones demasiado anchas responsables de fugas indeseables o con un codo agudo en los conductos o tubuladuras cuando son demasiado flexibles. Por lo que es necesario utilizar instrumentos adaptados al tamaño de la incisión desde el principio hasta el final de la intervención, conductos anticolapso más rígidos y el modo de infusión continua del facoemulsificador.
La hernia del iris se produce en caso de incisión demasiado corta o demasiado ancha, debido a que la facoemulsificación bimanual requiere una presión de irrigación importante. La reintegración se realiza a menudo al término de la intervención utilizando producto visoelástico y sólo en casos excepcionales requiere una iridectomía periférica.



